martes, 27 de enero de 2015

Voy a darte besos en la cara hasta que tu sonrisa reviente.


Voy a empezar ahora -que estás sentado en el sofá marrón de cuero -, y estaré acariciándote con mis labios toda la tarde. Te daré besos en tus cuencas y en tus ríos y me acostaré en las ciudades que has vivido, también en los manjares que has masticado y en la lengua que ha enloquecido mi cerebro esta mañana. Besos en tus orejas y en las canciones que transportas dentro, en el cuello que me ha dormido (después de tu lengua de esta mañana) y en el pelo -ya comienza a ser blanco- que me ha quitado el frío. Y besos, -sobre todo besos ahí- en la punta de tu futuro para que cuando llegue, un año de estos, me encuentre dormida contigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario