domingo, 23 de agosto de 2015

Lee un buen libro, ten sexo salvaje de vez en cuando,haz cualquier cosa q te haga feliz porque la vida es una sola.


No sé por qué te escribo, hoy, si mañana siempre será mañana. Qué absurdo. Mirar por la ventana, escribirte. Qué pretendo. ¿Retomar el contacto? Ilusorio. Casi irrisorio, diría. No tiene ningún sentido. Fui yo quien te echó de mi vida, hace ya tanto y tan poco. Quizás es eso lo que me da la confianza para reclamar tu atención de nuevo, ¿no crees? Quiero decir, de haberme repudiado tú, me cohibiría mucho más lo de escribirte, pero sin embargo, no sé, qué puedo perder. La pelota en tu tejado, alfil a C4, te toca mover, o lanzarme el balón. Aun así, he estado meditando profundamente si debería hacer esto o no. Concluí que no, pero sabes que nunca me han convencido siquiera mis propias conclusiones, así que lo he hecho aunque no quiero, porque sospecho que en el fondo sí que quiero. No lo sé. Sabes que no soy de esa clase de personas que coleccionan las certezas. Son las 23:47, no hace sol, las cortinas están echadas. La casa, muda, echa de menos tus pasos casi tanto como yo.



No hay comentarios:

Publicar un comentario