A veces me acuerdo de la primera vez que te vi, otras de la última vez que me besaste y de lo que siempre me olvido es de olvidarte.
Hay que ser muy tonta para alejarse de determinados sitios y de determinadas risas para elegir la tristeza de las almohadas, los ojos que se consumen en la noche, la lluvia que no cae del cielo...
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