viernes, 5 de junio de 2015

Tú no sabes cuanto duele la distancia porque tú nunca has estado sin ti.


Pienso en ello como en un espacio vacío, la distancia mínima entre dos cosas que deberían estar juntas y no lo están: Las ranuras, los umbrales, una estría en la piel, una herida o un corte, la pupila oscura entre los párpados, el aire que corre entre los cuerpos. Y es ahora, al volver la vista atrás, cuando relleno ese vacío y le doy vida: Te meto allí sin pedirte permiso, me coloco a tu lado como si fuéramos dos figuritas de madera y ya no pudiésemos elegir. Cierro los ojos y te cojo de la mano es otro verano distinto a este, veo los árboles y las hormigas en la tierra.Noto, como si en verdad hubiese sido verdad, tu piel caliente dentro de mi mano, tus dedos que aprietan mis dedos.


Vivo dos vidas, amor.
Te quiero doble.



No hay comentarios:

Publicar un comentario