martes, 23 de junio de 2015
A veces no necesitas a alguien que te levante del suelo, sino a alguien que se acueste a tu lado hasta que te puedas levantar.
Debe existir un nombre para llamar a la tristeza que aún no conocemos y que no hace ruido y ni siquiera nos ha quebrado el corazón. Algo habrá que nos diga hasta qué punto no estamos solos en la cama, de madrugada, o que nos advierta del miedo en las calles , del escalón que no vemos, de la amenaza de tormenta. Algo debe haber, sí, estoy segura, algo debe existir entre las lágrimas y el abecedario.
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