Esa manía tuya de salir corriendo, esa costumbre mía de esperarte, ese defecto nuestro de dejarnos huella.
Nos gobierna el miedo, nos tiene maniatados de las manos, la boca y todos los dientes. Nos calla las miradas y los ojos, nos nubla las esperanzas con tormentas y nos derriba todos los corajes. Nos posee el miedo, se ríe a carcajadas de nosotros, los unos y los otros los demases. Tú y yo, absolutamente por la vida llenos de miedo.
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