domingo, 26 de abril de 2015

Cuando alguien te quiere, no se va, no se aleja, no te olvida.


Hay trenes que nos pasan tan deprisa que apenas dejan huella. Hay trenes de futuros que no caben
en vías desgastadas rutinarias. Hay trenes informales que siempre llegan tarde a su destino. Hay trenes imprecisos que no llevan paradas definidas en su ruta. Hay trenes de palabras que se aferran a vías de papel por no morirse. El último tren se ha parado.
En el último andén... Y tú.

Y nadie.



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