en vías desgastadas rutinarias. Hay trenes informales que siempre llegan tarde a su destino. Hay trenes imprecisos que no llevan paradas definidas en su ruta. Hay trenes de palabras que se aferran a vías de papel por no morirse. El último tren se ha parado.
En el último andén... Y tú.
Y nadie.
Y nadie.
No hay comentarios:
Publicar un comentario