sábado, 25 de abril de 2015

Valía la pena porque estaba prohibido.


No hay cadenas amables que apunten directas a mis ojos. Esta noche te has colado en mi sangre en mis pulsos en mis sabanas a rayas de deseo. Esta noche he debido ponerme  el disfraz de valentía porque te haría estandarte de mis próximos veinte años. 


Y sin dudas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario