sábado, 18 de abril de 2015

Las cosas que se pierden, se vuelven importantes.


Parece mentira que no me canse de tropezar una y otra vez con el mismo sueño. Resulta hasta insultante que me monte una despedida falsa entre los dos que sea capaz de enmascarar tu cobardía. Tu no venida de hoy me recoloca en mi paso, me humilla y me entristece (Debes entender que mis ojos esperasen un "qué tal" o "me tenías preocupado") Es increíble que imagine que tus años nos superan, que se hacen fuertes y valientes, que cruzan toda esa distancia de locos para encontrarnos. Si hoy hubieras venido, te habría respondido con el alma. Habría liberado mis pupilas y habría reconocido que te echo de menos.



No hay comentarios:

Publicar un comentario