viernes, 31 de julio de 2015

Espero que uno de estos días tal vez, tropieces con mi ausencia y decidas llamarme cuando ya no te esté esperando.


Aún me dedico, en ocasiones, a besar tus labios. A recorrer tu piel con mis manos y pasear con mis dedos por tu espalda. Aún me dedico a robarte suspiros y a buscar infinitos en tus pupilas. A encontrar el ascensor al cielo entre tus brazos. Me gusta robarte el calor de la piel. Beberte, tenerte, buscarte y encontrarte. Embarcarme en la nave que me llevará una y otra vez al naufragio. Pero, lo que aún no he encontrado, es tu corazón. Y buscaré hasta hallarlo.

Y cuando lo haga, lo morderé hasta desgarrarlo.



jueves, 30 de julio de 2015

Es casi ley, los amores eternos son los más breves.


Verte leer el periódico por las mañanas, cuando la luz del sol entra por la ventana y tú sostienes tu taza con la mano derecha, mientras miras concentrado la sección de sucesos. La luz refleja en el papel, y frunces un poco el ceño. Tienes una pinta infame y preciosa a la vez. Me encantas. Yo, mientras tanto, te observo sentada al otro lado de la mesa. Casi parece que no te das cuenta de que te observo y sonrío. Existes, me encantas, y estás ahí sentado como si el mundo te diese igual, disfrutando los placeres sencillos. Sonríes, y me pregunto qué habrás leído, y te contemplo, porque contemplarte es contemplarte, algo incomparable, inmejorable, incompensable, y todas las cosas valiosas que comienzan por "in". Increíble, también eres increíble, y a ratos no me creo que no sea un sueño. Y me pregunto si en realidad amarte será humo, y me pregunto si al acercarme te dispersarás. No te disperses. No quiero que te vayas nunca. Luz y no sombra, esperanza y no humo. Te quiero de verdad. Y eres. Eres, diablos. Eres. Quiero acercarme y abrazarte, porque eres, pero, ¿y si desapareces? Después recuerdo que cada noche acunas versos en mi oído y sonrío. Cómo no creerte, si me das tu corazón en cada uno de los versos que susurras. Y cómo no quererte si cada noche es en mi piel donde sepultas tus caricias. Después de un rato finjo aburrirme de mirarte, (aunque cómo podría jamás aburrirme de eso), y como forma de captar tu atención empiezo a bombardearte con bolitas de papel, hasta que alzas la vista y me miras.

Sonríes.
Empieza entonces la guerra.




miércoles, 29 de julio de 2015

Me gusta la gente que sin motivos te buscan, que sin mirarte te quieren y sin ataduras se quedan.


En realidad estoy más ahí de lo que puedas imaginarte. Quizás no estoy ahí porque me ves, quizás no estoy ahí porque puedes estirar tus brazos y, al final, con la punta de tus dedos, rozarme. Quizás no estoy ahí porque puedas olerme. Siquiera porque puedas abrazarme, hundir tu cara en mi cuello, susurrarme. Quizás no estoy ahí porque puedes verme al despertar. Quizás no estoy ahí porque notes mis caricias en tu espalda o mis labios posándose en tu piel. Estoy ahí aunque no esté, estoy más ahí que si estuviese ahí, porque no estoy ahí. No cuando abres los ojos, sino cuando los cierras. Piénsame.



lunes, 27 de julio de 2015

Estúpido es, creer que el regalo está dentro del paquete, SIEMPRE, SIEMPRE, SIEMPRE, son las manos que lo entregan.



EN EL FONDO ES QUE ME DAS ASCO Y YA ESTÁ.

Yo qué sé, que me busques, que no me busques, que me encuentres, qué importará, no tengo ni idea, ¿sabes? Sencillamente, es, o deja de ser, pero no lo puedes cambiar. Nunca puedes cambiar nada. Huir, claro, puedes huir, pero entonces te entra uno de esos existencialismos que te llegan a la garganta y que salen de no sabes dónde. Porque si huí, entonces, es destino, no destino. Esas cosas que se preguntan algunos, que os preguntáis, nos preguntamos. De verdad, piénsalo por un momento: Si, huí de esto, lo evité, entonces no pasó, pero de no haber huido, habría pasado, de haber pasado habría sido de esta o esta otra manera, y alguien citaría... -Siempre alguien lo hace-, estupideces como la frase..."estaba claro", "estaba escrito", "estaba predestinado".


¡¡¡¡¡¡¡...Y VENGA HOMBRE...!!!!!!!

A estafar a otra parte, ¿Destino? ¿Qué es eso? El destino lo construyo yo, entonces ya no existe. Dejad de tocar la moral. Las cosas suceden en la medida que las dejamos suceder. Y sí, por eso me das asco, porque no las dejas suceder nunca, porque eres cobarde. Yo qué sé, es ese existencialismo que te agarra las costillas y te descuartiza. 


No, enserio, de verdad, tira ese existencialismo por la ventana. Vive ahora, ahora mismo, que siempre puede ser demasiado tarde.



sábado, 25 de julio de 2015

Quédate con quien sabe lo que tiene cuando lo tiene.


A veces quiero colgarme de tus párpados. Sí...Así, como quien pende de un hilo, y cerrarte los ojos, y soñarte soñándome. También me dedico a soñarte sin párpados. Soñar con tus manos, con tu pelo, con tu cuerpo, contigo sin ti. Soñar con esa forma tan endiabladamente perfecta que tienes de tornar tus labios en sonrisa, en esa manera que tienes de convertir en danza todo movimiento. A veces quiero encontrarme entre tus pestañas, que me lleves a todas partes y ver tu mundo desde tu punto de vista. A veces quiero exponerme a que me llores, a descender por tu mejilla y dispersarme. O a caminar por el hilo por el que pasea tu vida, encontrarte en tus ausencias, enamorarme de la forma que tienes de decir la palabra imposible. Porque cuando dices imposible dices mucho más, y sabes que lo sé.



viernes, 24 de julio de 2015

¿Cúando tiempo te quedarás conmigo?¿Preparo café o preparo mi vida?


La avispa se coló por la ventana y la miré, buscando el significado o la importancia del asunto. Revoloteó alrededor de la habitación. Por debajo de la mesa. Sobre la cama. De nuevo, contra el cristal de la ventana. No encontraba la salida. Pensé: "Qué animal más tonto. La ventana está abierta. Ha entrado por ahí, y ya no es capaz de encontrar la salida. ¿Es que no lo ve?"
Me quedé parada, mirando la avispa golpear contra el cristal, una y otra vez. Por fin, se dio un golpe tan grande que decidió intentarlo por el otro lado. Había necesitado golpearse muy fuerte contra algo para darse cuenta de que no era el camino. Aturdida y herida, rectificó y consiguió salir de la habitación. Por donde había entrado, claro. Tan fácil.

Al rato, te pensé y me sentí avispa.



jueves, 23 de julio de 2015

Hay que inyectarse cada día de fantasía para no morir de realidad.


La vida no es más que pulsar con ira la misma tecla de un piano desafinado. La música es tocar una y otra vez las mismas notas en otro orden, a otra velocidad. Las palabras por un orden u otro y con voces diferentes. Toda la literatura, el fragmento de un absoluto inabarcable. El arte la representación quebrada de la realidad. Todos los llantos y lamentos, los mismos. El ser humano, la masa de material humano. No somos genuinos ni para destruirnos a nosotros mismos. Qué importará nada, qué importará todo. El humo del cigarro consumiéndote los pulmones, el sabor amargo del alcohol, la luz tenue y la pared desnuda de ilusiones. El amor roto en la mesa, las esperanzas sucias en la basura. Que todo es muy sucio y no hay manera ni ganas de limpiarlo. Pero un día te resignas y entonces empiezas otra vez.

Respiras. Y vives. Y qué.



miércoles, 22 de julio de 2015

Me gusta la gente sincera que aprieta la mano, que mira a los ojos, que se emociona, q le sonríe a la vida.


Caminar dando tumbos hasta la derrota definitiva, hasta caer al suelo de bruces y desfigurarte la cara y romperte los huesos y quedarte ahí tirado hasta la muerte, que ya llegará, te dices, pronto vendrá, porque ni la vida ni la muerte pueden ser tan putas como para dejarte en el suelo eternamente.

Y, efectivamente, la muerte termina llegando, pero solo cuando la vida considera que ya te ha pisado lo suficiente.



martes, 21 de julio de 2015

Más vale perder el orgullo por una persona, que a una persona por orgullo.


Me han contado que las baldosas amarillas se han llenado ahora de barro y de tanto lavarlas se han quedado sin color, que ya ningún camino conduce a Roma, que los paraguas ya no sirven para resguardarnos de la lluvia. No voy a mentirte, detrás de mi mirada perdida aún busco encontrarte, y como no supe qué hacer con la página, me limité a doblar una esquinita y cerrar el libro. Entre las promesas que no te hago está incluido olvidarte, dejar de usar metáforas manidas, encontrar la salida del maldito laberinto. Me gustaría que este barco de Origami surcase la tierra hasta atracarse en tu memoria. Entender que importa.

Y qué importa. Irse o quedarse, pero cerrar la puerta, que ya viene el invierno y se escapa el frío.



lunes, 20 de julio de 2015

Quién bien te quiere, te hará reír.


Confiemos en que el tiempo nos indultará cada descuido y sabrá disimular cualquier herida maquillando de olvido los recuerdos. Y viajemos ligeros de equipaje por algún nuevo universo; Como la mirada de un niño que descubre el mundo. Confiemos con simpleza en el tropiezo de nuestras manos distraídas, sin mirar de reojo la piel que nos tapiza los deseos, y los labios que nos amordazan las palabras suicidándonos en cada esquina de silencios. Fusilemos la clemencia de mentirnos dulcemente, y si hay dolor, que duela, porque ninguna mentira, a estas alturas, puede llegar a ser piadosa. Salgamos a buscar como dos locos la llave del paraíso que perdimos y soñemos que encontramos del universo las respuestas. Llamemos a cada rencor por su nombre. Salgamos a la calle a contar que estamos llenos, colmados de las cosas que no son indispensables. Tómame así del alma y llévame a conocerte, otra vez, desde aquí hasta ti, y de ti al infinito. Y en el viaje hablaremos de chorradas, y reiremos de sabernos, dos tontos que inventan coincidencias solo para vernos en deshoras que nos prometen, casi cómplices, un próximo encuentro.




domingo, 19 de julio de 2015

Ojalá al romperse el corazón...se derramaran los recuerdos.


El fuego arde en tu boca de forma diferente al resto de piras funerarias. Tiene un arder mordido por la vida, torturado, colmado de tiempo y cicatrices. Sé que esta mañana te has levantado temblando. No te culpo. Te pido, de verdad te pido que me encuentres un dolor que no me pille los dedos cuando intente cerrarlo. Me miras, y te digo que la vida tiene algo de "Do menor" desafinado. Cuando la comisura de tu boca se vuelve mueca de gracia, pienso que vivir es como intentar ponerle tiritas a los libros rotos. Cerrarte los ojos es respirarte y callarte cuando todo es suciedad y ruido. Caos, una especie de imperio fingido, buscar el absoluto y solamente encontrar cosas. En el fondo es un algo, un todo un poco roto.


Es buscarme a mí y encontrarte, de alguna manera, al otro lado.




sábado, 18 de julio de 2015

Siembra distancia y cosecharás olvido.


Empezar por el final, empezar por el llanto y todo el dolor que aún no nos hemos hecho, las noches en vela deseando poder dormir tranquilos, los 'no me dijiste', 'no me escuchaste', 'yo te creí...'. Empezar por las crisis y la angustia, para seguir por el desorden, el principio, los temores y temblores, y las noches de nuevo en vela deseando tenerse, las preguntas que se columpian en la tonta linea entre interés y orgullo, las definiciones imprecisas, soñarse en un ideario de ideales, soñarse en vela, soñarse en los ojos del otro hasta verse, hasta encontrarse.


Terminar teniéndose, a cambio de la propia razón. Pero... ¿Quién querría conservarla?




jueves, 16 de julio de 2015

La felicidad esta dentro de uno, no al lado de alguien.


A ti, porque te pienso, y más hoy. Y si algún día el olvido viene a mi memoria, seguramente quedes tú entre los pocos recuerdos que conserve. Aún superan los años que te tuve a los años que hace que me faltas, aunque creo que nunca pasará suficiente tiempo para curarlo. De una forma u otra, terminas llenando mi cabeza de tantos recuerdos, que llenaste mi más temprana infancia, mi tonta adolescencia, los inicios de mi absurda juventud. A ti, que me faltas y nunca nada ni nadie podrá llenar el hueco que dejaste. Nadie podrá vivir de nuevo su vida conmigo desde el inicio. Tantas horas, tantos días, tantas noches.

Tú, que ya no estás, y yo, que nunca me acostumbraré a que faltes.



miércoles, 15 de julio de 2015

Con el tiempo aprendes a convivir con unos y a sobrevivir sin otros.


Es querer bailar con los pies descalzos sobre brasas ardiendo, la tristeza que sientes cada vez que cierras la puerta, despacio, cuando te vas de esa habitación a la que sabes que nunca vas a volver. Decir, con media sonrisa y media tristeza en los labios, que tú no puedes apostar más alto, que tan solo juegas a sobrevivir. Entiende que escribir que vives no es vivir. Todo esto es, no sé, es. Es la última mirada justo antes de que te arrolle el tren.





lunes, 13 de julio de 2015

No es lo que siento por ti; Es lo que soy cuando estoy contigo.


Era un perfecto desconocido, y por eso me gustaba. No parecía tener importancia quién fuese él ni quién fuese yo. No éramos más que lo que nos veíamos. O quizás sí lo éramos, pero ninguno de los dos sabía qué. Jugábamos a construirnos.  Era como el pacto del silencio perfecto, no importaba con quién hubiese estado él o qué errores hubiese cometido yo. A efectos prácticos, no tener esos datos era equivalente a que nada anterior hubiese sucedido. Sin embargo, sabía que no le gustaba abrir los sobres de azúcar por el centro, o que le gustaba tomar el café solo. Le sabía despacio. Él me sabía el insomnio y las pesadillas, claro. Y no parecía perturbarle no saber por qué no soy capaz de conciliar el sueño, pero sabía calmar la angustia por sus propios medios. Él me trepaba los sueños despacio. Yo le recogía los poemas que iba abandonando por la casa, tirándolos mientras decía que no valían nada. Los guardaba en un lugar seguro, donde él iba a buscarlos más tarde, cuando recapacitaba. Y nunca nadie entendió cómo se supieron tanto dos perfectos desconocidos.



domingo, 12 de julio de 2015

Hay una diferencia entre la gente que te extraña cuando esta aburrida y la gente que te extraña siempre...


El otro día te pensaba despacio y en silencio. Como tal, no te lo dije. No te pensaba tanto como acabo de decir, me pensaba a mi proyectando mi sombra en tu ausencia. Si jugásemos a las sombras chinas con la vida, con un juego absurdo de luces, podríamos arrojar más cosas por el balcón. Necesitaríamos menos. Es increíble la cantidad de cosas que tenemos y lo poco que necesitamos. Quizás pensar, no sea siempre una buena idea y por eso, últimamente, ni siquiera cierro los ojos ni respiro fuerte. Lo de sentir deseo. Ser extraños. Conocernos de otra manera. Quizás de "la manera". Si estuvieses aquí ahora, claro. Pero no, y quizás nunca. Jugábamos a no rompernos, pero en el fondo supongo que todo el mundo está ya roto de alguna manera, el problema es querer o no querer remover los pedazos de la integridad que vamos perdiendo con el tiempo. Hagámoslo, de todas maneras. Todo. Sé que lo entiendes, pero perdonémonos.



El que no lucha por lo que quiere... No merece lo que desea.


Eres mi puto agujero del estómago. Eres toda la belleza de la que te hago culpable. Ese ángel terrible. La voz del silencio. La canción más triste que jamás hayas escuchado. Yo qué sé, eres tú resquebrajándome los sueños, deconstruyendo mis cimientos, devorando mis entrañas. O igual soy yo y eso de escupirte los sueños, igual soy yo que nunca supe cómo controlarme. Hace tiempo olvidé cómo llorarte. Soy deficiente, profundamente deficiente en eso de sentir lo que no sea rabia. No sé quererte, porque quererte me enfada. Debí verlo desde el principio. Porque siempre hay un principio, un inicio, un escollo, precipicio o verso. Todo lo mismo. Toda esta vorágine de sé y no sé y siento y no siento. Nunca debí hacerlo. De verdad. Por ti. Cómo. Cómo tú, tú, que eres así y tan lejos. Y sin saberlo me dejas, inerte, vacía, hueca.



sábado, 11 de julio de 2015

Es bueno recordar que no necesitas en tu vida a nadie que no te necesite a ti.


A veces te llamo de las mil maneras por las que sé que no me vas a contestar y con las cuales, en realidad, sería extraño que lo hicieses. A veces te llamo sueño, fantasma, te llamo sueño y a veces te llamo con lágrimas y silencio. Cuando no me oye nadie también te llamo poesía, murmuro que no creo en ti cuando creo "en él", pero es en verdad otro nombre que utilizo para llamarte y que no lo sepas. Algún día tendré que contártelo de la misma manera que a veces te explico que mi día ha ido bien o que quiero que me acerques el tarro de la mermelada, que en realidad no me gusta pero no hay otra cosa para desayunar. Así, simplemente, alzar la vista y decirte: Debes saber que te adoro sin sentido y sin medida.

 Por cierto, la mermelada, ¿me la pasas?






viernes, 10 de julio de 2015

Si nuestra vida se partió en dos...¿ Por qué te quedaste en mi mitad?


Recuerda cuando aún creías que podíamos construir nuestra propia historia... Recuerda, sencillamente. Detente y recuerda todo aquello de los trenes, las estaciones, la velocidad. Que el futuro era inexistencia, que el mundo no dejaba de ser, de alguna manera, una esfera y un caleidoscopio. Toda aquella poesía quizás metida a presión en los bolsillos, cuando callabas y cerrabas los ojos en busca de evitar cualquier sensación que no fuese mi olor y el tacto de mi piel. Tu capítulo 101, mi 93 desencriptado. Recuerda todos los imposibles que anclaste a aquellas sábanas, recuerda las sábanas propiamente dichas. Las noches, las pasiones, tu respiración, la mía, el silencio y esa música tan única que solo tocan los amantes. Quererte. Besarte. Tenerte. 


Y el miedo. Recuerda el miedo. (Y que me tuve que ir, recuerda eso también).







miércoles, 8 de julio de 2015

Hay personas que pasan por delante, pero no por dentro.


Porque estás frío.  Y nadie cree ya que el calor pueda volver a tus mejillas. Porque estás muerto.  Y nadie cree ya que los muertos puedan brillar.  Pero ahí sigues tú, de pie y empeñado en estar presente en mi vida porque te crees grande, luminoso, cierto.  Y solo eres el frío blanco, crudo y pequeño, de un niño sin guantes.



martes, 7 de julio de 2015

Es amor cuando encuentras más placer entre sus brazos que entre las piernas de cualquier otro.


Esta noche no me importaría acostarme contigo. Me acurrucaría en un montón de sueños inestables y te confesaría al oído que eres el mejor polvo que he echado. Debería confesarte -antes de cualquier guiño-, que el listón está alto y que muchos méritos tendrías que hacer para hacerte llamar importante. Pero hoy el deseo está caprichoso. Me sube hacia el cerebro como un hormigueo. Nos imagino entre cortinas obscenas y deseo tu lengua por todo mi cuerpo. Tu nariz arrugada de hoy me ha confirmado lo que ya sospechaba y, por mucho que lo intentes, voy a seguir ocultando mis nervios cuando me hablas. Como te digo -ojalá me oyeses-, hoy, lo mandaría todo a la mierda y rodearía toda nuestra atracción de música. Joder, yo quiero que esta noche te hagas diana, para así apuntar directamente a tu corazón.



lunes, 6 de julio de 2015

Si por fuera tengo la mirada perdida es porque he encontrado algo por dentro.


Se conocieron en un andén,  al límite de todo y con el brillo etéreo del que puede cambiar de rumbo su vida.  Ella le confesó que era especialista en sortear adversidades y él le recordó aquella vez que tuvo que saltar tres mil piedras para llegar hasta los labios de ella. A la hora y dos cafés ella mantenía sus ojos fijos en las líneas que adornaban los de él y se preguntaba si, con los años, sumarían otra que llevara su nombre. Él le pidió más sonrisas y le rogó que no lo abandonase nunca a la rutina.  Ella supo, de golpe, que jamás entendería su forma de amarlo...




domingo, 5 de julio de 2015

Creo q no existen dos palabras más bellas en este mundo que -quédate conmigo-.


Necesitamos un decálogo. Aunque voy a intentar aún seguir haciendo malabarismos contigo. Ya sabes que no me canso nada más que algunas veces de este viaje de ida a ningún sitio que me tiene con las mandíbulas a lo cocodrilo y otras veces con sonrisas llenas de luz. Porque a través de ti entiendo, solo que no vuelvas a hablarme con palabras,prefiero discutir contigo con miradas o ahorrarme deseos si no te miro. Ya te lo he explicado; hay días que soy calendarios; otros, aire.



sábado, 4 de julio de 2015

Lo más importante, nunca se ve...


Era demasiado callado. Sus silencios podían prolongarse hasta tiempos imprecisos. Era fácil, asquerosamente fácil, abollarse con malos pensamientos y sospechas de más de un minuto. Recuerdo, por ejemplo, infinidad de días en los que su melancolía me hacía sentir muy pequeña. Yo, que pensaba que él no era suficiente para mí -porque no se lo proponía, no por otra cosa-, me sentía absurda a su lado, contemplando diferentes paisajes o esperando sueños dispares. Yo quería dragar en su alma,  en esa fragancia amarga  que parecía salir de su cabeza,  en ese temor constante del que no quiere intentar nada, porque ya nació bajo un signo fatídico  y adverso. Yo, por aquel entonces, ya me había cansado de sueños incoherentes e incumplidos, de lugares que había pintado de azul y se me habían hecho morados, turbios e indeseables. Estaba harta de buscar ojos incomparables y no dar más que resbalones. Lo gracioso es que apareció de golpe, como el correo importante  que tarda demasiado sin saber bien por qué o como las canciones a las que le damos un sentido particular de golpe, después de haberlas oído e ignorado durante mucho tiempo.



viernes, 3 de julio de 2015

Te perdono todo salvo haberte querido.


¿Te acuerdas? 

Yo estoy metida en mi rutina y tú te paseas ansioso, cerca de mí, rozándome a propósito. Sé que has murmurado algo cuando has pasado junto a mí y sé que has deseado que yo lo escuchara. Pero he sido torpe y lenta y no me han llegado tus palabras. Mejor, me digo, MEJOR. Es lo que me repito todos los días que descubro en ti cierta ignorancia. Mejor. MEJOR. Hay días que tu amor de novela me sobrecoge y estruja el corazón de forma que no puedo ni respirar. Y lo peor de todo es que creo, que toda esta pasión retenida va a explotar algún día. Y yo, como soy muy romántica y gilipollas, me imagino esa explosión cada vez que te veo. Pero hay días peores, no te creas, en los que te cogería de la mano, te arrastraría a algún lugar solitario donde no nos vieran y entonces repasaría mentalmente cada uno de los gestos que una y otra vez he imaginado en mi cabeza... Eres un descubrimiento maravilloso, fuera de tiempo, como casi todo lo que deja sin latido. No ha habido ni un solo día en el que no me haya preguntado por qué he debido conocerte y lamento profundamente el vacío en el que estás metido. Porque no vas a ganarme,porque estar juntos es imposible, porque no te haría bien, ni tú a mí más que mal. Porque puedo darte mil razones más -aunque me muera por besarte-.




miércoles, 1 de julio de 2015

Que bella es una persona cuando se muestra imperfecta, y sin ninguna intención de ser lo que no es.


Perder la vergüenza en un karaoke, perdonar, -pero solo a quien se lo merece- , hablar con la mirada, callar la boca a un chico con un beso, -de forma elegante o no-, defender tus ideas, cuando son sensatas y cuando no, también. Rechazar con tacto a alguien, reconocer cuándo alguien te menosprecia -y viceversa-, dejar con la boca abierta de vez en cuando a alguien interesante, como dice una de mis amigas "Saber cantar a dúo una canción de Pimpinela", saber cuándo alguien no te está diciendo la verdad, distinguir entre la realidad y la ficción -joder, qué difícil y qué mierda-, besar con la mirada, atarse a alguien -o sin pronombre-, perder el miedo, volar, gritar...


¿Y tú?

¿Qué crees que debe saber uno hacer en esta vida?