viernes, 24 de julio de 2015

¿Cúando tiempo te quedarás conmigo?¿Preparo café o preparo mi vida?


La avispa se coló por la ventana y la miré, buscando el significado o la importancia del asunto. Revoloteó alrededor de la habitación. Por debajo de la mesa. Sobre la cama. De nuevo, contra el cristal de la ventana. No encontraba la salida. Pensé: "Qué animal más tonto. La ventana está abierta. Ha entrado por ahí, y ya no es capaz de encontrar la salida. ¿Es que no lo ve?"
Me quedé parada, mirando la avispa golpear contra el cristal, una y otra vez. Por fin, se dio un golpe tan grande que decidió intentarlo por el otro lado. Había necesitado golpearse muy fuerte contra algo para darse cuenta de que no era el camino. Aturdida y herida, rectificó y consiguió salir de la habitación. Por donde había entrado, claro. Tan fácil.

Al rato, te pensé y me sentí avispa.



No hay comentarios:

Publicar un comentario