martes, 7 de julio de 2015

Es amor cuando encuentras más placer entre sus brazos que entre las piernas de cualquier otro.


Esta noche no me importaría acostarme contigo. Me acurrucaría en un montón de sueños inestables y te confesaría al oído que eres el mejor polvo que he echado. Debería confesarte -antes de cualquier guiño-, que el listón está alto y que muchos méritos tendrías que hacer para hacerte llamar importante. Pero hoy el deseo está caprichoso. Me sube hacia el cerebro como un hormigueo. Nos imagino entre cortinas obscenas y deseo tu lengua por todo mi cuerpo. Tu nariz arrugada de hoy me ha confirmado lo que ya sospechaba y, por mucho que lo intentes, voy a seguir ocultando mis nervios cuando me hablas. Como te digo -ojalá me oyeses-, hoy, lo mandaría todo a la mierda y rodearía toda nuestra atracción de música. Joder, yo quiero que esta noche te hagas diana, para así apuntar directamente a tu corazón.



No hay comentarios:

Publicar un comentario