viernes, 10 de julio de 2015

Si nuestra vida se partió en dos...¿ Por qué te quedaste en mi mitad?


Recuerda cuando aún creías que podíamos construir nuestra propia historia... Recuerda, sencillamente. Detente y recuerda todo aquello de los trenes, las estaciones, la velocidad. Que el futuro era inexistencia, que el mundo no dejaba de ser, de alguna manera, una esfera y un caleidoscopio. Toda aquella poesía quizás metida a presión en los bolsillos, cuando callabas y cerrabas los ojos en busca de evitar cualquier sensación que no fuese mi olor y el tacto de mi piel. Tu capítulo 101, mi 93 desencriptado. Recuerda todos los imposibles que anclaste a aquellas sábanas, recuerda las sábanas propiamente dichas. Las noches, las pasiones, tu respiración, la mía, el silencio y esa música tan única que solo tocan los amantes. Quererte. Besarte. Tenerte. 


Y el miedo. Recuerda el miedo. (Y que me tuve que ir, recuerda eso también).







No hay comentarios:

Publicar un comentario